Tuesday, May 27, 2014

MAY 27TH, 2014


Mis Poemas

 

 

 

 

 

Un libro escrito con amor

e inspirado por experiencias obtenidas durante el transcurso de  mi vida.

 

 

 

              Por:  Antonette Owen

 


Tabla de Contenidos

 

 

1.     Dedicatoria

2.     Mis cortos Pensamientos

3.     Nuestra Primera Cita

4.     Encuentros Cercanos

 

           

 


 

DEDICATORIA

 

 

 

 

Un libro escrito con inspiración,

Libro que es motivo de meditación,

Rimas y versos de tenue armonía

Que contienen del autor su melancolía.

 

Versos nacidos de la ruda experiencia,

Rimas surgidas con inexperiencia,

Frases dibujadas para demostrar

que aunque se Esté Muerto se puede gritar.

 

Un libro sellado entre risas y llanto

De noches enteras de gozo y quebranto;

Tesoro entre pastas, de lo más valioso

Que un artista al mundo cede vanidoso.

 

Para el que lo lea, con amor profundo

Dedico sus líneas, que con ello fecundo

Y anhelo que Sienta y que viva con calma

De la chispa de ángel que llevo en mi alma.

 

 

 

                                            Antonette Owen


 

MIS CORTOS PENSAMIENTOS

                                                                             

Diremos:   “Todo es Posible”;

Buscaremos siempre la verdad;

Viviremos con integridad,

Y así alcanzaremos lo imposible.

 

Cómo hacer para salir triunfando?

Qué debo hacer para cambiar mi mente?

Miraré al frente, en mi confiando,

 Reconoceré cuanto yo valgo.

Eso me hará otra vez fuerte!

 

Renovare todo lo que estoy pensando

Y aprenderé a ser yo nuevamente.

 

Si tú cambias la desilusión

Por esfuerzo y sana ambición,

Pronto veras la perspectiva

De tu exitosa vida.

 

Subir alto cuesta gran trabajo;

Mas pon tu animo al escalar la cuesta,

Tira a un lado el lastre y el bagazo,

Y ganaras con tu esfuerzo la mejor apuesta.

 

Si el trabajo te da el pan de cada día

Y mantiene tu familia en armonía,

Debes tomar hoy la decisión

De conservarlo con abnegación.

 

 

 

 

 

MIS CORTOS PENSAMIENTOS

(continuación)

 

 

A veces necesitamos vernos

Abatidos, pobres y enfermos

 para ver lo fácil que sería ganar el pan de cada día.

 

Cualquiera que sea tu sueño,

No importa lo infortunado que seas,

Lo realizarás cuando lo creas

 

Con mente positiva, fe y empeño

 

Piensa!

Tus ideas pueden dar sentido a tu futuro

 

Actúa!

Y tus ideas se harán realidad.

 

Si tú quieres vivir pobre y hambriento…puedes.

Mas si te afanas con amor y fe,

Encontraras como solucionar tus males,

Y aunque estés caído, pronto estarás de pie.

 

El tiempo que tenemos diariamente

Tiene  veinticuatro horas para todos,

Y el éxito viene de mil modos

Según si lo usamos sabiamente.

 

 

 

 

Antonette Owen.

 

 

 

 

 

POEMAS DE AMOR

 


 

SIMIL DE AMOR

 

 

El amor es como el agua del riachuelo

que el manantial renueva cada día,

y a pesar de las piedras en sus lares,

forma cascadas y llena mares.

 

 

El amor es como el viento presuroso

que refresca al pasar con sus placeres,

y a pesar de las muchas tempestades

abrillanta el arco iris más hermoso.

 

El amor es como el violín de fina nota

que hace grandes las manos que lo tocan,

que ennoblece el espíritu del que escucha

y el conjunto celestial sube al Señor.

 

El amor es cual un sueño

transportando al alma infinita

cual canario y jilguero en dulce trino

en dulzura, ensueño sin finiquito.

 

El amor es como el río caudaloso

que surge en manantial de fino hilo

cual rugiente cascada que en hondo abismo

cae y llena con sus aguas gran océano.

 

El amor es cual gacela presurosa

que se eleva en su carrera,

ansioso cual reno y venado envanecido,

en elegante paso en la pradera.

 

El amor es cual león, rey de la selva

salvaje, exigente, posesivo

cual pantera y leopardo, enceguecido

feroz e imponente, siempre alerta.

 

 

 

 

El amor es colorida mariposa

que abrillanta y se posa en cada rosa

cual pica flor y abeja

en ingenuo visitante convertido.

 

El amor es cual paloma, blanco y noble

sencillo y tierno, enmudecido

cual pichón y pajarillo en nido

frágil, dependiente, endeble.

 

El amor es cual témpano,

imponente frío que quema y cala hasta los huesos,

cual avalancha y tormenta peligroso

en arrebato de muerte inclemente.

 

El amor es como el fuego de la hoguera

profundo y candente, consumante

cual braza y ceniza, ardiente

en conjunto de chispa consumido.

 

El amor es como invaluable joya

incalculable sin agotar esfuerzo

cual rubí y diamante no pulido

en tesón escondido en mina oculta.

 

El amor es como viento refrescante

que aliciente con paz y gozo al alma

cual brisa marina y rocío tempranero

en frescos y energía convertido.

 

El amor es como el sol en nuevo día

que invita a vivir con alegría

cual mil estrellas es el firmamento

en gigante universo entretejido.

 

 

 

 

Antonette Owen.

 

 

NECESITO

 

 

 

 

Necesito:

Un hombre que me ame,

Que me trate con ternura;

Que ponga sus manos en mi cintura

Y que su fe en mí derrame.

 

Necesito:

Bañarme con su espuma

Y enjabona con pasión su pecho;

Hacerle sentir libre y en derecho

De darme su amor bajo la luna

 

Necesito:}Escuchar sus cosas

Y con voz suave contarle de las mías;

Sentir que en mí confía

Y que jamás habrá noches tormentosas.

 

Necesito:

Que sienta mi cuidado;

Despertarlo siempre con mis besos;

Abrir sus ojos con su pelo entre mis dedos

Y jamás apartarme de su lado.

 

 

 

Antonette Owen.

 

 

 

 

 

PUEDO VER EL INFINITO

 

Larga, obscura y silenciosa, la calle espera…

Entre la niebla puedo oír mis pasos solitarios.

Busco el abrigo de unos lazos y el beso de unos labios,

Y sin desmayo voy persiguiendo esa quimera.

 

Soy una mujer envuelta en romanticismo,

Devota y fanática del amor y de la pasión,

Sensible y seductora, envuelta en mística ilusión,

soñadora, coqueta y ardiente, y sin egoísmo.

 

A lo lejos puedo ver el infinito

Como si el horizonte no lo atrapara entre su línea.

Allí vislumbro una señal cual vaga idea

Que me indica cercano el finiquito.

 

El insomnio es mi mejor amigo,

Compañero de mis noches, fiel visita.

 

 

 

Por:  Antonette Owen.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

NUESTRA PRIMERA CITA

 

 

 

 

 

 

No pude evitar sentirme conmovida y ardió mi pecho en desatino necio,

Más sobrepuse mi anhelo en tranquilidad fingida

Porque siempre lo hermoso tiene un alto precio.

 

Pero siempre guardaré en mi memoria

Esos momentos de dicha incomparable

Y algún día contaré la historia

De una cita de amor…inigualable.

 

Siempre he sabido que Dios me ha confundido

Al invadirme de amor a causa de su influencia,

Y es ese Espíritu el que en tú he sentido

Desde aquella noche brilla en tu presencia.

 

Desde entonces yo soy tan diferente

Que amo la vida y me siento en lontananza,

Que el pasado no merece remembranza.

 

Aunque los años pasaron desde aquella noche,

Aún mi alma se estremece y grita porque no guardo para ti ningún reproche

Sino la dulzura del amor de nuestra Primera cita.

 

 

 

                                                      Antonette Owen

 


 

ENCUENTROS CERCANOS

Por Antonette Owen      

 

Debo encontrarte otra vez,                     

Conocerte de Nuevo.                             

Reavivar la esperanza                                     

Olvidar la distancia.                                          

 

He vivido a tí tan junto                            

Con los años lo hicimos más distante            

He gozado de tí tanto                               

Y a la vez sin disfrutarlo.                                  

 

No sabía la fortuna

Que contigo compartía

Hasta que con la distancia

La conté una por una.

 

Te he extrañado tanto

Que hasta mi cuerpo ha gritado,

Mi alma bañada en llanto

Y mi espíritu se ha quebrantado.

 

Por eso, vale la pena

Que olvidemos el pasado

Que entibiemos nuestra cama

Que seamos sangre y vena.

 

Debo encontrarte otra vez

Verte como aquel día

En que por primera vez

Con suspiros me dormías.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ROMPELA

 

 

 

 

 

Te he enviado por correo

Una tarjeta traviesa,

Ninguna frase va impresa

Solo un beso de ilusión.

 

Rómpela antes que se aferre

A tí esa fantasía,

Aunque acabe la fe mía

Quizás así todo terminará.

 

 

 

 

 

 

 

                                                        Por:  Antonette Owen

 


 

COMO DECIRTELO

 

 

Cuando no veo tus ojos

o no siento el calor de tu cuerpo,

me turbo y me acongojo

o me lleno de tímido enojo.

 

Digo ante el espejo que te amo…

en mi soledad yo desvarío;

cuando así sueño, gozo y te sonrío,

igual no sé como decírtelo…

 

ríos corren y cascadas forman…

tu y yo, juntos… mares.

entonces, cual saetas veloces,

lontananza del deseo y del amor.

oh… tendré que decírtelo:

 

         

 

¡Te amo, te amo!

                                   

 

Antonette Owne.

 

VISIÓN DE AMOR

 

 

Tienes un rostro hermoso y sonrosado,

y me asombro al ver tus ojos refulgentes;

tu perfil que me invita a un beso ansiado

y tus labios finos al traslucir tus dientes.

 

Cuando al contacto tibio de tu mano

firme amor y gran pasión experimento,

veo en el cielo un arco iris muy ufano,

y llenarse de dicha el firmamento.

 

 

 

Antonette Owen.


 

 

 

BUSCAME

 

 

 

 

Donde quiera que estés,

te estaré esperando;

no importan ni el tiempo transcurrido,

ni lo que hayas recorrido:

Yo te seguiré amando

 

Habría querido que ya fueras mío, y estaba lista para darme entera.

Búscame donde sea, cuando quieras,

pues aunque seas sólo una quimera,

siempre te estaré esperando.

 

Cuando me preguntabas “¿Qué de mí quieres?

Hubiera deseado decirte: “¡Yo quiero tenerte!”

Quiero que dejemos todo por querernos,

que seas mi esposo para poder amarte

sin ante Dios tener que avergonzarte.

 

 

En tu vida quisiera yo tener lugar preferente;

poder sentirte y mirarte frente a frente;     

servir tu mesa, servirte a ti, cuidarte,

escuchar tus quejas… y amarte, siempre amarte

y en matrimonio unir alma y mente.

 

 

He querido que hagas otro intento,

Aunque se que navegas contra el viento.

Mas si tu barca no llega feliz puerto,

Busca mi faro… si es que aún no he muerto…

Búscame siempre. siempre te estaré esperando.

 

 

                                                                                                Antonette Owen.

 

 


SUEÑOS

 

 

 

 

Mi sueño es empezar el día

contigo en la otra almohada,

levantarme en silencio,

darte un beso y verte aún dormido.

 

Tomarnos de la mano

y a Dios orar juntos de rodillas,

agradecerle las mil cosas recibidas

y pedirle la virtud de siempre amarnos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TE CONOZCO

 

 

He llegado a conocer hasta lo infinito de tu alma;

conozco tu faz serena y tu dulce mirada;

también conozco tus pasos guiados con porte pleno,

y ese corazón lleno de bondad y comprensión.

 

Conozco tu vida recta y de Dios en sus placeres;

conozco la fe en que vives y la paz que de ella sientes;

te conozco en ese instante de fervor… en testimonio;

te conozco así… en entrega al servicio del Señor.

 

Y conozco que te invade esta dicha tan sublime

y que deseas servirle hasta el fin con devoción;

conozco también que Cristo en ti vive y se gloría,

y que muchas almas por ti le conocerán.

 

Conozco también tu aliento y el aroma de tu cuerpo,

y conozco el fuego ardiente de tus labios al besar;

te conozco en un instante de pasión… en un delirio;

te conozco así… en entrega y enmudecido placer.

 

Y conozco que te invade esta dicha tan inquieta

y que deseas calmarte de la ansiedad que en ti despierta;

es por eso que confieso con un grito suplicante

que deseo poseerte y ser tu esposa y tu amante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FUERZAS NATURALES

 

 

 

 

Como el relámpago y el trueno

en la tempestuosa tormenta,

cegadora respuesta al furioso poder

de dos almas en un mismo dilema;

 

Como mar tumultuoso y olas gigantescas

en peligroso conjunto disfrutando

tremenda profundidad, gigante escultura,

dos vidas encontrándose en el tiempo.

 

Fluido cauce de agua tumultuosa

dejándose llevar, desliz profano,

en tímido riachuelo convertidos,

susurro y queda queja.

 

Como destructivo tornado

y viento huracanado

arrasando a su paso todo al viento,

de arrolladora escena destructora nació un amor y un sentimiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

AMOR Y ESPINAS

 

 

 

 

El rosal sin espinas no ha nacido.

Y ¿quién de la rosa su espina no ha sentido?

Sin embargo, con placer el jardinero

Planta el rosal y de su arma es prisionero.

 

 

El amor verdadero no ha existido

Sin la prueba amarga de la pena;

Pero cuán delicioso es cuando se ama,

Con un beso perdonar al ser querido.

 

Del rosal es la espina dura lanza

Que hace fuerte el vástago que lo soporta.

Del amor, la pena aunque es amarga,

Es el soporte fuerte que lo impulsa.

 

De la herida de una espina brota sangre

Y nos hace recordar que estamos vivos.

De la pena brota el sentimiento

Que dice: “El amor no ha muerto”.

 

 

 

Antonette Owen.

 

 


 

MIS MANOS

 

 

Manos finas, perfiladas

a brindar caricias tiernas,

sensuales y sensitivas,

a conmover por ser pequeñas.

 

Clavada en ellas tu mirada,

ojos tiernos pedigüeños,

invitando a que tocara

ese rostro como ensueño.

 

Ansiosas ellas se movían

en baile de mariposa;

vibrando de amor decían:

“ven conmigo, toca y roza.”

 

Angustiosa melodía

en su baile consumía,

porque tener no podía

tus manos entre las mías.

 

 

 

Por:  Antonette Owen.

 

 

 

 

 

 

 


 

 

TE EXTRAÑO

 

 

La noche otra vez ha llegado

y estoy ansiosa de escucharte;

yo sé que no debo amarte

y que hago mal en esperarte, 

pero deseo estar a tu lado.

 

Sombrío veo el tiempo transcurrir

y nada detiene mi pena;

también el corazón me condena

y me aprisiona con fuerte cadena

hasta hacerme delinquir.

 

No ambiciono mayor cosa:

sólo lléname de besos     ,

darte mi amor en pedazos

y atarte con fuertes lazos.

 

Quiero sentir uno a uno

el delicioso placer

que me ha hecho renacer

y de nuevo sentirme mujer.

 

 

                                                               Antonette Owen.

 


 

INCREIBLE?

 

 

 

 

 

¿Increíble?

Lo que te digo es cierto.

yo Todavía no me he muerto.

Bueno… Hago lo posible…

Es eso increíble?

 

Yo te escribo y no me contestas;

mi teléfono tiene línea abierta,

¡llama! a mí no me molestas;

¡toca! siempre abriré la puerta.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                Antonette Owen.


 

 

COMO ESTAN LAS COSAS

                                               Por:  Antonette Owen.

 

 

 

 

 

 

A como están las cosas…

es mejor que esto termine,

dijiste como un niño,

tembloroso de emoción.

 

A como están las cosas…

No dejaré que me domine

el sentimiento de cariño

que traigo en mi corazón.

 

A como están las cosas…

es mejor que esto termine;

no hay amor, todo fue nada;

¡alejémonos y ya!

 

 

 

 

                       

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAMINOS CRUZADOS

 

 

Tenemos el derecho de amar y ser amados,

pero el destino nos marca caminos cruzados.

El deber es más fuerte, eso ya está decidido,

cada uno su camino ya lo tenemos trazado.

 

Nos conocimos muy tarde,

en un tiempo equivocado,

ya cuando tú tienes dueña,

ya cuando yo lo he tomado.

 

 

Imposible que dejemos atrás lo que hemos labrado.

Aunque nos duela en el alma, esto ya se ha terminado.

Seguiremos adelante; quizás caminando te encuentre

al final de mi camino, y entonces pueda tenerte.

 

Mientras tanto, ¡Vete, amigo!

ya no cuentes más conmigo;

Yo trataré de olvidarte;

tú quizás me has olvidado.

 

 

                                               

 

 

 

                                                            Antonette Owen.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿CULPABLE?

 

 

¿Cómo comenzó todo esto?

¿Y que culpa tengo yo de todo?

¿Podré solucionarlo de algún modo

y arreglar mi vida presto?

 

¿Por qué huye de mí la felicidad?

¿Por qué no me tiene paciencia?

¿Por qué interfiere mi conciencia

y no me trata con bondad?

 

Ahora que te he vuelto a ver

y que te he tenido tan cerca,

mi mente se ha vuelto terca

y ruega por volverte a ver.

 

¿Cómo poder rechazar

de ti todo lo que veo,

y negarme el deseo

de quererte abrazar?

 

Quiero sacarte de mi vida

pues de ti no soy querida,

pero tú tienes una herida

que yo podría curar.

                           Antonette Owen

 

 


 

 

INDUDABLEMENTE

 

 

 

 

 

Seguramente nunca sabrás cuanto he llorado;

probablemente no advertirás lo que he sufrido;

indudablemente no importará lo que ha pasado,

porque nunca sabrás lo que has perdido.

 

De nuevo tiembla mi voz cuando te miro;

otra vez temo al momento de encontrarte;

indudablemente todo quedará en el olvido

cuando mi pensamiento deje de buscarte.

 

Todo lo que para mí fue tibio abrigo

quizás para ti fue algo pasajero;

indudablemente siendo apenas mi amigo

responderás a mi amor de pordiosero.

 

La trama de esta novela absurda

la escribiste sólo para entretenerte;

indudablemente que tu risa burda

será el último guión que al labio muerde.

 

 

                                    Antonette Owen.

 

 

 

 


 

NO

 

No… no te vayas;

Déjame verte… No me dejes.

Dame tus manos… No te alejes;

Mírame a los ojos… invádeme.

 

 

No dudes más… soy tuya;

No esperes más… tómame;

No enjugues tus labios… bésame;

No quiero perderte… llévame.

 

No trates de olvidarme… renace;

No quieras esquivarme… encuéntrame;

No pretendas que me aleje… mírame.

 

No… no te vayas.

Déjame decirte; ¡te amo!

Dame tus manos... átame.

 

 

 

 

 

 

Por:   Antonette Owen.

 

 


 

QUE ME PASA?

 

 

Me estoy desmoronando

Como una roca al paso del afluente,

Creyendo ser mujer independiente

Me he convertido en piedrín rodando.

 

¿Qué conmigo está pasando?

¿Acaso me ha influenciado el frío ambiente?

¿Porqué no sigo en mi confiando?

¿Qué me está volviendo una demente?

 

Demasiada pena atravesando,

Mucho defenderme de la gente;

Tanto hacer y cada día empezando,

Y vivir rodeada de gente que miente.

 

¿Cómo hacer para salir librando?

¿Qué debo hacer para cambiar mi mente?

¿Dónde encontrar un manantial naciendo?

Y ¿Qué debo comprender de la gente?

 

Empezaré perdonando y olvidando;

Eso me hará otra vez fuerte.

Renovaré todo lo que estoy pensando,

Y aprenderé a ser yo, nuevamente.

 

 

 

 

Por:   Antonette Owen

 


 

QUIERO CONSOLARTE

                        

 

 

Me conmuevo tanto cuando te veo, solo,

Pensativo y triste…

No puedo resistir la pena, y entristezco;

Mi corazón se aprieta y llora,

Y quiero tomar tus manos y tranquilizarte.

 

Quisiera contemplarte y consolarte,

Decirte lo que no puedo,

Para que no sufras más.

 

Estoy sintiendo tan honda la fatiga,

Cansada de distraerme en olvidarte,

Pero no encuentro el remedio para no amarte,

porque siento que yo puedo confortarte.

 

Oro por ti para que en todo bien te vaya;

Oro por mí para que no me necesites;

Pero las espinas duelen, y lloro,

Porque no quisiera perderte.

 

Quiero que seas feliz;

Quiero oír tus carcajadas,

No en risa disimulada,

Porque quiero que seas feliz.

 

Mi ceño se aflige,

Mis ojos humedecen de inquietud,

Y me torno vulnerable

Ante ti, a plenitud.

 

 

Por:  Antonette Owen.
ME MARCHO

 

 

 

Huyendo de ti para no herirte más,

voy deambulando sin destino,

buscando un nuevo camino

donde no te encuentre jamás.

 

Mientras me alejo no implores;

apenas te podré escuchar;

no pretendo que tú llores

mientras me ves marchar.

 

Amándote así, me marcho

para nunca regresar,

decidida a correr mundo

para poderte olvidar.

 

Todo lo que he dicho ahora

no lo dicta el corazón.

¡Pídeme que me detenga

antes que pierda la razón!

 

 

 

 

Antonette Owen.

 

 

 

OLVIDO

 

Estúpido corazón:

No sufras por poca cosa.

Quizás él con otra goza,

Y tú mueres sin razón.

 

Recorre erguido el camino

Sin temerle al infortunio;

Mejor será tu destino

Cuando llegue el plenilunio.

 

Caminarás por la noche

Sin temor a la penumbra;

Gozarás la vida con derroche

Mientras la luna te alumbra.

 

Clara será tu madrugada,

Cuando olvides tu dolor.

¡Enfrenta lo duro con valor

Y piensa en la nueva alborada!

 

 

Antonette Owen.

 

 

 

 


 

                VETE

 

 

He tomado la decisión

de enfrentarme a la verdad:

tener que dejarte, y perderte,

es meter en mi alma

una letal enfermedad.

 

Me amas; sé que me amas.

Quizás quieras negarlo todavía;

más vi en tus ojos flamas

y deseos de fundirte en las ansias mías.

 

Es el esfuerzo más grande de mí vida,

y a mi edad una ilusión perdida

parece que dejará profunda herida.

 

Porque te amo, te dejo;

porque me duele verte sufrir,

con gran dolor me alejo.

 

Por ahora, vete, no nos veremos más;

no todo para nosotros se ha perdido:

tú, a tu vida; yo, a la mía… todo en paz.

 

 

 

Antonette Owen.

 


 

POR SIEMPRE

 

 

Solo con el tiempo podré comprobarte

en mis tibios besos que deseo amarte

recuerdos serán mis promesas hechas,

ajenas ahora al futuro incierto.

solo con el tiempo podré comprobarte

¡  que deseo amarte  !

 

                            

                             Me dirás entonces: “ ¡ Era cierto !”.

                             Inquieto, travieso… ¡ Dame un beso !

 

 

Ahora proyecto al futuro el tiempo

Mi promesa fiel de amarte siempre.

Oh, eternidad, tesoro infinito,

Realidad que espera nuestro amor bendito.

 

Antonette Owen

 

 

 

 


 

 

TUS OJOS

                   

 

Ojos de fuego que devoran mi alma,

ojos que me acusan de algo que no he hecho,

ojos que parecen perforarme

hondamente mi pecho… hasta  matarme.

 

 

Ojos de rencor enmudecido

que gangrenan y hieren sin clemencia

ojos que no advierten mi impotencia,

de desear explicarte y retenerte.

 

Ojos que no lloran, más se empapan,

de la ira que su rabia instiga

ojos que se encogen tensos, inclementes,

mostrando su desdén y su fatiga.

 

 

 

 

Antonette Owen.


TE ODIO    

 

 

 

Te odio

con la misma intensidad

con que te amé un día.

 

Te odio

tan fuertemente

como antes te quería.

 

Te odio

al grado de sentirme ajena

tanto como te pertenecía.

 

Te odio

y me repugna verte

tanto como te pedía.

 

Te odio

porque no mereces

todo lo que afligías.

 

Te odio

porque me engañaste

porque siempre me mentías.

 

 

 

 

 

 

 

 

EXPERIENCIAS
SOLEDAD

 

 

Los sonidos de la noche

me hablan fríamente;

no comprendo lo que dicen,

sólo sé que mienten.

 

Jamás podré creerles

cuando dicen que te has ido,

que fue tu amor fingido,

que ya no quieres verme.

 

Dicen que no podré quererte,

que todo ha terminado,

que tú me has olvidado,

que ya no podré verte.

 

El silencio de la noche

grita que ya te he perdido,

que has dejado de quererme,

y yo creerlo no he podido.

 

 

 

Antonette Owen.

 

 

 

 

TAN BONITA

                                            

¡Tan linda que es Benita!

¿No te sientes más enamorado

ahora que ella viste de morado,

y viendo esa cara tan bonita?

 

Pero yo la vi ayer

con su vestido rosado

y también pude saber

que estás de ella prendado.

 

Aunque tú ya estás casado

y ella también es casada,

más puedes hoy, por esta vez

decirle cómo la ves.

 

No te importe el qué dirán;

decláratele y verás

cómo ella te responderá,

y hasta sus hijos sabrán.

 

Cuando con flores tú llegues

y le des las perlas que tienes,

sin duda recordarán

que ya casados están.

 

Y siendo esposos de hace años,

no cabe la menor duda

de que viéndola desnuda

nunca han sido dos extraños.

 

Los vestidos la engalanan

cuando los viste para ti,

pero yo se que te encanta

quitarlos de buena gana.

 

Me gusta verlos felices

de la vida gozando;

por eso quiero decirte:

¡sigan así disfrutando!

 

 

QUIERO SER BUENA

 

 

 

Quiero ser buena,

Sacar de mi mente la basura

Y limpiar mi espíritu,

Pues soy de Dios criatura.

 

Hay cosas que no puedo perdonarme,

Recuerdos que me tienen abatida;

He llorado y dolor sentido,

Y nada ha logrado consolarme.

 

Un arrepentimiento profundo

Cultivo a diario arduamente

Y le pido a Dios sinceramente

Me dé consuelo y perdón.

 

 

 

 

 

Antonette Owen.
PUERTAS SIN CERRADURA

 

 

Yo fui criada en una casa

con puertas sin cerradura,

sin candados, sin aldabas

y gentes sin armaduras.

 

Sus puertas de par en par

siempre abiertas a la gente,

algunas a criticar

y muchas de buena mente.

 

Jamás tuve que tocar

ni esperar a que me abrieran;

no, no había que tener

llaves por doquiera.

 

Esas puertas permitían entrar a todos:

al borracho, al amigo,

al perro del vecino,

al polvo, a una amiga en problemas,

al cartero, al adulador,

y hasta al fiel cobrador.

 

Una vez con gran confianza

un friolento limosnero

entro a la casa, y ligero

robó las frazadas viejas

 

Mamalicha, al darse cuenta,

fue tras él… y por supuesto,

quitó con fineza las colchas,

pues no tenían repuesto.

 

Por la noche… en el portal

una tranca protegía…

-¡No sé de que!- me decía;

pero daba seguridad.

 

De nuevo por la mañana

esas dos puertas se abrían

y no se atrancaban con nada

hasta que la noche venía.

 

Las puertas del interior

todas dando al amplio patio,

de la una a la otra se veía

lo que allí adentro se hacía.

 

Siempre yo estaba segura

de ver a quien quería mirar,

y siempre recibía respuesta

de quien yo pedía hablar.

 

Yo nunca obtuve una cita,

ni tiempo libre y propicio.

Yo crecí compartiendo

entre libertad y bullicio.

 

Sensación de comodidad,

sensación de tenerlo todo;

dueña del cielo y del aire,

y de tener lealtad.

 

Por eso me aterrorizan

estos fríos corredores

obscuros, vacíos;

puertas cerradas

en mi propia casa:

sensación de soledad

y de falsa propiedad.

 

“Loca” dirán que me he vuelto,

que no tengo privacía.

¡Yo hago honor a esas viejas puertas!

sin chapas, sin cerraduras,

dejando a todos mi cuarto

con la puerta siempre abierta.

 

¿Llaves para todo?

¿Una para cada puerta?

¡No! ¡Conmigo no!

¡Llévense todo!

Mi puerta sigue abierta…

                                                                   Antonette Owen.

PAYASO

 

Alrededor de mi había

Mucha gente que reía,

Reía por la alegría,

Reía con simpatía.

 

¡Cuán feliz soy! –se decían-

¡Cuán felices nos has hecho!

Gozo siento hondo en mi pecho

-Decían cuantos venían.

 

¡Qué talento has cultivado!

¿Qué ángel te ha cautivado?

¿Cómo el gozo has atrapado?

-Decían entusiasmados-.

 

Mientras… el paño viajaba

Terso por mis mejillas;

El maquillaje limpiaba

Y quitaba mis zapatillas.

 

¿Cuántas penas he aliviado?

Siempre  yo me he preguntado.

¡Ojalá fuera permanente

Tanto gozo de la gente!

 

Quisiera poder realmente

Dar mucha felicidad,

Tener la seguridad

De paz y dicha en su mente.

 

Quisiera poder brindar luz en su obscuridad,

Y su cesta poder llenar

En abrazo de hermandad.

 

En verdad no importaría

Cuántas veces de mí rían;

Tampoco dolerá el desliz,

Si con ello les hago feliz.

 

Antonette Owen

FUERZAS NATURALES

 

 

 

Como el relámpago y el trueno

en la tempestuosa tormenta,

cegadora respuesta al furioso poder

de dos almas en un mismo dilema;

 

Como mar tumultuoso y olas gigantescas

en peligroso conjunto disfrutando

tremenda profundidad, gigante escultura,

dos vidas encontrándose en el tiempo.

 

Fluido cauce de agua tumultuosa

dejándose llevar, desliz profano,

en tímido riachuelo convertidos,

susurro y queda queja.

 

Como destructivo tornado

y viento huracanado

arrasando a su paso todo al viento,

de arrolladora escena destructora nació un amor y un sentimiento.

 

 

Antonette Owen.
LA VIDA ES BENDICIÓN

 

 

La bendición más grande es la vida,

el tiempo que se nos dio para vivir.

Con gratitud inmensa la debemos recibir,

pues es amiga que da su mano extendida.

 

Caminemos a lo largo del camino,

gozando el fresco despuntar del alba

con positivo entusiasmo y sabía calma

para cumplir nuestro deber con tino.

 

Del pasado año sólo nos queda memoria,

y  es el nuevo el que viene enriquecido,

con mañanas de esperanza, ennoblecido,

y con páginas limpias, sin historia.

 

No diremos: “esto es imposible”;

procuraremos siempre la verdad;

viviremos con integridad,

y así alcanzaremos lo “imposible”.

 

Nos inspiraremos brindando amor sin límites,

compartiendo el Agua de la Vida;

buscaremos una oveja perdida,

y en nuestra debilidad seremos fuertes.

 

 

 

 

Antonette Owen.

 

 

 


 

LOCURA MATERNAL

 

 

 

Sus manos, refugio de su llanto;

la oscuridad, fiel testigo de su insomnio;

dolor y sufrimiento en un profundo quebranto

y búsqueda insaciada, incierta cual demonio.

 

Decía: “ ¡ Ellos estaban conmigo!

y de pronto, injustamente arrebatados,

perdidos para mi… por  mi enemigo

triunfante, de su amor encarcelados.

 

          Muriendo como un débil pájaro,

          con un grito de dolor intenso,

          agonizante día y noche, sin amparo,

          empapando con su sangre el  

           universo.

         

          Fingiendo ante el público coraje,

          débil mujer en su corta envergadura,

          bajo el silencio de la tarde, cual carruaje

          vaga sin encontrar alivio a su locura.

 

“Ellos contaban conmigo”, se decía;

“nacieron de mi entraña”, ella gritaba;

con el rugir de una fiera prorrumpía

y entre la sorda selva ella lloraba.

 

El tiempo le decía: “Ten calma…espera”

          Ella escribe poesía con su sangre;

          viendo otros niños desespera

y cuando les oye llorar grita: “ ¡Calla… soy tu madre!”

                  

         

 

 

 

 

 

 

 

LOCURA  MATERNAL

(Continuacion)

 

 

 

Transcurre el tiempo así, inclemente,                                                                                       ella sin sus hijos, ellos sin su madre;

los años pasan pero no en su mente;

ella los busca, y también a su padre.

 

 

 

Por fin, cruzando las montañas,

fingiendo echar todo al olvido,

encontró a sus hijos en manos no extrañas

y quiso ignorar que ya habían crecido.

 

          Sus manos, refugio de su llanto,

          la noche sigue siendo su enemiga;

          ella teme día y noche con espanto

          le quiten a sus hijos si la ven

dormida.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LAMENTO

 

 

 

 

 

 

Ante la tumba de su madre

un hombre de llanto desfallecido

empapaba un ramillete

que para ella había traído.

 

Ella había muerto y él andaba lejos;

sus últimas palabras no había oído,

tampoco las que un día entre quebrantos

ella le dijo cuando le vio caído.

 

Él, altanero, la tildó de necia

(por instruido él era poderoso,

muy poca cosa era ella, y su arrogancia

no le permitía ser un poco generoso).

 

La abandonó a su suerte;

era mucho para él aguantarle sus manías;

“ya está vieja y enferma”, se decía,

“lo mejor es que le venga la muerte.”

 

Con el paso de los años en la vida

sus fuerzas flaquearon en inclementes

sus penas inflamaron una herida,

y se sintió débil como un niño, nuevamente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LAMENTO

(Continuación)

 

 

“Si tuviera mi madre todavía,

ella mi pena y dolor mitigaría.

¡Cómo todo lo que fui daría

por no haberla dejado, y la amaría…!

 

“Si tuviera mi madre todavía,

en su regazo de amor me colmaría,

con su llanto mis penas lavaría

y su risa mi vida calmaría.

 

Si tú tienes a tu madre todavía,

adórnala de flores ahora, en vida;

dale siempre el mayor de tus amores

y agradece sus cuidados y labores.

 

Si tú tienes a tu madre todavía,

dile lo mucho que te sientes bendecido;

llora en sus manos si la has herido,

y hazle saber que eres como ella quería.

 

 

 

 

 

 

Antonette Owen.

 

 

 

 

 


 

 

GENTE LATINA

 

 

Ahora aquí, muchos sentados,

 

Gente latina: Indio mozo,

vienen con los pies callosos,

con sus hombros sudorosos

y callando sus sollozos.

 

Llegan cruzando fronteras

trazadas por invasores

que ahora se creen señores

de nuestra propia tierra.

 

Gente humilde y quebrantada,

comiendo pan duro al diente,

con mente siempre ferviente,

de la tristeza atrapada.

 

Guerras de hambre y pobreza,

de injusticia e inclemencia,

podredumbre y miseria,

 

que hacen bajar la cabeza.

 

Luchan con fe y ahínco

cual agua que al río se aferra;

honestos y trabajadores,

al fin firmes luchadores.

 

Herederos de la sangre y de la paz

así a ello se aferran,

porque el justo y el humilde

poseerán la tierra..

 

Antonette Owen.

 

 

 

 

 

LA CORTESÍA ES PARTE DE LA CRIANZA

 

 

 

Se dice que los hijos son el reflejo de los padres, lo cual llega a comprobarse con sólo observar el comportamiento de un niño.

 

Los buenos modales son el complemento fundamental de los estudios y es necesario formar al niño o adolescente4 con este tipo de educación, ya que no hay una edad determinada para hacerlo, de hecho nunca se termina de aprender.

 

Una norma fundamental al momento de educar, es con el ejemplo, pues la vida diaria es una escuela. si los niños no ven buenos modales, difícilmente se les podrán inculcar. La relación con otras personas es indispensable para que desarrolle su capacidad social y educativa. para lograrlo exitosamente tome en cuenta los siguientes puntos:

 

 

-         Cuide el vocabulario en casa. Los niños repiten lo que oyen. No les consienta el vocabulario grosero.

-         Enséñeles la norma correcta de estar en la mesa.

-         Si son muy pequeños, no pierda la paciencia, insista y aprenderán.

-         Nunca castigue físicamente a un niño. Una mirada o una simple palabra será suficiente, y si se llega el caso, una nalgada bastará.

-         No regañe a los niños en presencia de invitados o personas extrañas a la familia, eso menoscaba su autoestima.

-         Consiga que aprendan a decir siempre por favor y gracias. Estas dos expresiones son básicas para mantener una buena relación con los demás.


 

 

 

 

 

DAR A LUZ

 

 

Cuan bella la sensación

de un hijo la bendición.

Después de la concepción

es de una madre el Don.

 

 

Antonette Owen.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DOLOR

 

Doloroso aguijón

de inofensiva avispa,

el beso no dado,

la caricia no disfrutada,

el adiós antes del encuentro…

 

 

Antonette Owen.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CONTROLARME

         

De que vale que conquiste al enemigo,

tenga oro tenga sedas, tenga trigo?

Es un triunfo y tesoro muy pequeño

si no logro de mi mismo ser el dueño.

 

De que vale que estudie y que medite,

que poemas de gran fama bien recite?

No soy digno de creerme hombre sabio,

si no cuido lo que sale de mis labios.

 

De que vale que demuestre mi proeza

y en deportes muestre empeño y destreza?

Soy tan débil como niño pequeñito

si no aprendo a controlar mis apetitos.

 

De que vale que en el mundo se me honre,

que se sepa en toda tierra mi renombre?

Nada de esto es de provecho a mi destino

si no logro obtener autodominio.

 

De que vale que prospere en la vida

con victoria arduamente merecida?

Será mi alma la primera en reclamarme:

No soy nadie hasta que aprenda.

 

 

 

Antonette Owen.

CREATIVIDAD

 

 

La creatividad no tiene par,

y yo me siento afortunada

porque de ese talento fui dotada

y de gran libertad para pensar.

 

El toque de vino que el artista necesita

a mi me vino desde el Cielo,

y brilla en mi mente en el desvelo

cuando a mi lápiz a escribir invita.

 

Vivo fuera de la realidad,

por mis fantasías invadida,

y siento que por eso es mi vida

llena de felicidad.

 

También adquiero mucha valentía

para tocar el corazón,

lograr que la gente goce y ría

cuando se corre el telón.

 

Con sus ideas creativas

Dios hizo la Creación.

Igualmente hago mis rimas,

guiada por Su inspiración.

 

Cuando Él terminó el mundo

se sintió confiado y satisfecho.

Igualmente me otorgó el derecho

del mismo sentimiento profundo.

 

Por eso mi libro a Él ofrezco,

puesto que nada de esto merezco;

más si de Él yo tengo parentesco,

con humildad acepto su don gigantesco.

 

 

 

 

                             Antonette Owen.

 

 

BIENAVENTURANZAS

PARA LOS AMIGOS DE LOS ANCIANOS

 

Por:   Antonette Owen

 

 

 

BIENAVENTURADOS

Aquellos que me aceptan

Con mi mano temblorosa

Y mi paso vacilante.

 

BIENAVENTURADOS

Aquellos que me endulzan

La vida del hogar

De manera tan maravillosa.

 

BIENAVENTURADOS

Aquellos que con una agradable        

Sonrisa

Me dedican unos momentos

Para charlar.

 

BIENAVENTURADOS

Aquellos que comprenden que mi Oido

Debe esforzarse para captar las Palabras

Que ellos dicen.

 

BIENAVENTURADOS

Aquellos que desvían la vista

cuando derramo el café al beber..

 

BIENAVENTURADOS

                                    Aquellos que buscan

Los medios para recordar

Los momentos felices.

 

 

 

 

 

 

 

 

BIENAVENTURANZAS

PARA LOS AMIGOS DE LOS ANCIANOS

 

 

 

BIENAVENTURADOS

Aquellos que comprenden

Que mi vista es débil

Ymis reflejos lentos.

 

BIENAVENTURADOS

Aquellos que jamás me dicen

“Esa historia ya la contaste

Dos veces hoy”

 

BIENAVENTURADOS

Aquellos que buscan

Los medios para que me sienta

Querido y no abandonado.

 

BIENAVENTURADO

Aquel que con paciencia

Escucha sus querellas con esmero

Del que con voz temblorosa o agonizante

Cuenta sus cuentos y quimeras.

 

BIENAVENTURADO

Aquel que con paciencia

Escucha sus querellas con esmero

Del que con voz temblorosa o agonizante

Cuenta sus cuentos y quimeras.

 

BIENAVENTURADO

Aquel que le alimenta

Con el pan del alivio a su alma hambrienta

Con la miel del descanso a su cabeza

 Y el vino del consuelo a su flaqueza.

 

BIENAVENTURADO

Aquel que en su

Ceguera le guía a través de los caminos

Aligera su carga y le sustenta

Dando a su paso fortaleza y guía.

 

 

 

 

BIENAVENTURADO

Aquel que se conmueve

Cuando triste en pesar y en remembranzas

Y enjuga con dulzura tibia

Lágrima para hacerle sentir ennoblecido.

 

BIENAVENTURADO

Aquel que calma su ánimo,

Cuando la cólera le aqueja

Transmitiéndole paz, playa sosiega

Perdón y olvido para aliviar su dura queja.

 

BIENAVENTURADO

Aquel que en su sordera

Susurra a su oído claramente

Repitiendo mil veces lo antes dicho

Hasta verle creer en lo que siente.

 

BIENAVENTURADO

Aquel que le cobija

Y da colchón a su cuerpo fatigado

Tibia habitación, luz en la mesa

Y almohada a su cabeza.

 

BIENAVENTURADO

Aquel que al día llegado

Le acompaña al momento de su muerte

Que le aprieta su mano y le escucha

La última palabra de su boca

 

… Bienaventurado

Porque al cruzar sus brazos sobre el pecho

Cerrar sus ojos y cubrir su lecho…

Ese anciano subirá glorificado.

 

 

 

 

                                                                                                                         Antonette Owen.

 

 

 

 


 

ROJO

 

 

Rojo el cielo cuando nace

el sol en las madrugadas,

y cuando muere la tarde

rojo el celaje entre las montañas.

 

Rojo el pecho del quetzal

que con fe busca libertad;

y rojo el corazón

que muere sin palpitar.

 

Rojo la pasión; rojo la herida al sangrar;

rojo el sol, rojo el dolor,

rojo el amor, rojo el ojo de llorar;

rojo el gozo, rojo la felicidad.

 

 

Rojo es el sufrimiento;

rojo es el alegre vergel;

rojo es la brasa, rojo el fuego;

rojo el calor, rojo la timidez.

 

Rojo el rostro de sudar,

y el pie sin descansar.

Rojo llamativo, sensitivo;

rojo expresivo; rojo… ¡mi color!

 

 

 

Antonette Owen.

 

SOLA PERO NO SOLITARIA

 

 

Sola pero no solitaria,

en mis pensamientos embebida,

absorta en mi ingenua vida

y sumida en mi historia imaginaria.

 

Sola pero no solitaria,

viviendo conmigo misma,

gozando de mi carisma

y viajando en mi fantasía.

 

Sola pero no solitaria,

influenciada por el infinito,

deleitándome en Dios bendito y

elevando una plegaria.

 

Sola pero no solitaria,

porque siempre Cristo es mi guía,

en mi soledad mi compañía

y apoyo en situación precaria.

 

Sola pero no solitaria,

porque me gozo en amar

y sincera amistad brindar,

y en la necesidad ser solidaria.

 


SEÑORAS

 

 

Bulliciosas señoras,

de los maridos hablando,

reunidas en el festín,

riendo con risa sin fin.

 

Sintiendo la libertad,

ganando un rato perdido,

pelando todas al marido

sin perderle lealtad.

 

Carcajadas descuidadas

de chistes de fino sentido

que sin sentirse ofendidos

ellos escuchan de espaldas.

 

Graciosa comunidad

de mujeres diferentes,

mostrando siempre los dientes

entre sincera unidad.

 

 

Antonette Owen.

 

 

 

 

 

 

AQUEL ARBOL

 

 

 

 

 

 

 

 

Un árbol sembré con esperanzas,

justo al frente de mi casa.

Con él creí que crecería

el tiempo largo viviendo junto a ti.

 

Después de veinte años

volví a ver aquel árbol,

la casa –ya no mía-,

pero el árbol aún crecía.

 

Cuán frondoso y alto se lucía,

encantamientos que a la casa daba;

absolutamente increíble

que el creció alto a los cielos

y sus raíces hondas se fundían.

 

Larga vida, ramas gigantescas.

Amo ese árbol aunque ya no es mío;

pero lo sembré con la confianza

de un día sentarme junto a ti

bajo su sombra.

 

                                                                              Antonette Owen

 

 

 


 

ESPEJO

 

 

Espejo que lanzas gritos

diciéndome la verdad:

¿Hay algo que mi rostro

de ti pueda ocultar?

 

Has sido fiel testigo

de  mi feliz despertar,

cuando con vanidad vi

mi rostro sin maquillar.

 

¿Recuerdas aquella tarde

cuando vine a preguntar

para saber si bonita

y joven me iba a mirar?

 

Y cuando volví en secreto

a contarte mi ilusión,

espejo, guardaste siempre

mis miradas de pasión.

 

Fuiste siempre el primero

en mirarme al despertar,

diciéndome la verdad,

sin nada que ocultar.

 

Espejo: ¿Tú recuerdas

cuando loca a reventar

vine a contarte quimeras

cuando empecé a enamorar?

 

¿Y Cuando mi figura llena

vi en tu luna reflejar?

¿Y con cada uno de mis hijos

mi vientre pude perfilar?

 

 

 

 

 

ESPEJO

(continuación)

 

Tú has sabido de mis penas,

de mi llanto, mi sufrir;

has visto mis ojos rojos,

aumentados de llorar.

 

 

Sabes todas mis cuitas,

sabes de mi pesar,

siempre allí silencioso

y dispuesto a escuchar.

 

Has perseguido mi vida

en tristeza y felicidad,

diciéndome cómo mi rostro

se ha marcado con la edad.

 

Entre los años pasados

y el paso de la realidad,

 

Tú, cruel orador,

señalas sin falsedad.

 

Otrorga brillo en mis ojos

llenos de felicidad,

ahora llanto y congoja

por la anciana soledad.

 

Espejo que lanzas gritos

diciéndome la verdad:

¿Hay algo que mi rostro

de ti pueda ocultar?

 

 

 

                                            Antonette Owen.

 


 

VIÑEROS

 

 

Los trabajadores de la viña

por el sol acalorados,

apresurados persiguiendo

finalizar su jornada.

 

 

Penas llevan en su mente,

pues por doquiera que van

les persigue inclemente

su lucha por ganar el pan.

 

Con sus cabezas cubiertas

con pañuelos y un sombrero

felices van porque en las listas

hoy las tiene el jornalero.

 

 

 

Antonette Owen.

 

VIEJO

 

 

Como juguete usado,

derruido, sucio y arruinado,

tirado en un desván sin esperanza,

atrapado por el infortunio y el olvido,

 

Después del tiempo deleitado,

después de que lo bueno has dado,

has pasado a ocupar

de todos el último lugar.

 

Sólo tienes que pensar

en las apariencias guardar,

tus lágrimas fingir

y no más promesas dar.

 

Ya no hay halagos sinceros

a tu muerta belleza;

tampoco te dan atención,

pues se murió tu ilusión.

 

 

Antonette Owen.

 

ESPERANZA

 

 

 

 

El bello día ha comenzado:

una oportunidad para el progreso,

una puerta abierta a nueva vida,

nuevo camino. ¡Murió el pasado!

 

Mi voluntad a la de Dios atada

me hace sentir segura y firmemente guiada.

¿A qué temer si estoy segura

de tener conmigo un alma pura?

 

La lucha es dura, pero me da contento,

porque siento en Él confort y aliento,

y tener junto a mí su compañía

me  permite ver la luz del día.

 

 

Antonette Owen.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CARRUSEL

 

 

En el cenit de mi vida

tú has sido mi corcel,

galopando presuroso

en un bello carrusel;

lomo sudoroso en tímida huida,

paso trotante, corcel fascinante.

 

Quise tus riendas conducir

por un instante,

y mi cuerpo vibrante

sobre tu lomo erguir,

pero estabas firmemente

atrapado al carrusel.

 

Ojala todo hubiera sido

parte de la diversión,

pero sufro al ver el carrusel

un golpe en mi corazón.

 

 

Antonette Owen.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

UN HOMBRE DE VERDAD

 

 

 

 

El lugar donde podemos medir verdaderamente a un hombre; no es un rincón obscuro,

 

ni en la iglesia, ni en el trabajo, sino en su propio hogar. Allí  es donde se quita la máscara y uno puede saber si es un diablillo o un ángel, un canalla o un rey, un héroe o

 

un farsante. No importa lo que el mundo piense de él, ya sea que lo coronen o lo

 

desprecien; no me importa un bledo cuál sea su religión o su reputación. Pero si sus

 

hijos temen su venida y su esposa sufre cada vez que debe pedirle un centavo, ese

hombre es el mayor de los fraudes, aunque ore noche y día hasta más no poder… Si sus

 

hijos corren a la puerta a darle la bienvenida, y la alegría y el amor iluminan la cara de

 

su esposa cada vez que oye sus pasos, se puede dar por sentado que es puro, porque su

 

hogar es un cielo… Puedo perdonar mucho en aquel que prefiere que un hombre sufra a

 

que una mujer derrame lágrimas; en aquel que prefiere tener el odio del mundo antes

                                                                                         

que el de su esposa; en aquel que prefiere ver la ira en los ojos de un rey que el temor en

 

la cara de un niño”

 

 

Antonette Owen.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

POEMAS A PERSONAS QUERIDAS

 


 

MI ORACION   

 

 

 

Oh Padre que estás en los cielos

Oye en clamor, mis anhelos

Alienta en sus desconsuelos

A mi madrecita santa.

 

Ahora yo vengo a implorarte

No la dejes ni un instante

Ella es lo más importante

Por quien vengo a suplicarte.

 

Por:  Antonette Owen


A MIS PADRES

 

 

 

 

Se han olvidado de vivir

su propia vida, por amarnos;

se han entregado con afán

al deleite de cuidarnos.

 

Se han pasado la vida

preocupados por aliviarnos

y han olvidado su dolor

mientras tratan de curarnos.

 

Ellos han brindado todo

mientras reciben poco;

ellos han cedido su tiempo,

su vida y su talento.

 

Ahora que en la tarde

de su vida los encuentro,

cómo quisiera apagar

esa erupción, ese fuego.

 

Para verlos descansar

en consuelo y en sosiego,

y poder brindarles ahora

toda la dicha del cielo.

 

Antonette Owen.

 

 

 

 

A DON MIGUELITO

 

 

Yo quiero decirle, Don Miguelito,

Que es usted un gran señor,

Siempre atento y siempre listo,

De toditos servidor.

 

Yo recuerdo cuando niña…

Temprano por la mañana

El domingo comenzaba

Tocando usted las campanas.

 

Yo dialogando la misa,

Y usted arreglando las bancas,

De camino a misa de ocho,

Doña Tina muy galana.

 

Cimentó lo más propicio,

Nada de que lamentarnos;

Nunca tuvo ningún vicio

A menos ser solitario.

 

Yo lo recuerdo exigente,

Un poco tirante con mamá,

A veces con sus peleas…

Nada de qué preocuparnos.

 

 

Con muchas de las ventajas

De la vida de un barbero,

Yo lo ví “dando navaja”

A incontables caballeros.

 

Dándole espuma a la barba

Y afilando las navajas,

Chisgueteando las tijeras

Mientras daba alguna labia.

 

 

 

A DON MIGUELITO

(continuación)

 

 

Recuero que al fin del año,

A todos sus bellos cuates

Les daba un gran almanaque

Y un corte de pelo gratis.

 

Entre las cosas más duras

De ese tiempo yo recuerdo

Como curaba mis uñas

Infectadas por morderlas.

 

Arbitrar, tampoco fácil,

Compartiendo con chileco,

Esquivando botellazos

Como buen guatemalteco.

 

Cual papá también le vimos

Tomándonos muchas fotos,

Que después siempre exhibimos

En el cine a los devotos.

 

Vigilando a Mama Tina

Detrás de aquella vitrina,

Repara las licuadoras

De toditas las señoras.

 

Crecimos muy ocupados,

Con la cabeza en los libros,

Pero siempre le supimos

Trabajando por cumplirnos.

 

 

 

 

 

 

 

A DON MIGUELITO

(continuación)

 

 

 

 

Trabajador dedicado,

Un orador elocuente,

Pocos estudios ganados,

Y muchos libros en la mente.

 

Empezando limpiabotas,

De barbero a electricista,

Empeñado día y noche,

Trabajando sin derroche.

 

Es usted, Don Miguelito,

Un abuelo y bisabuelo

Que ha marcado ya el camino

Derechito para el cielo.

 

No se culpe por mis yerros;

Yo he aprendido ligero.

Ahora lo admiro y lo honro;

Mi papá… usted el primero.

 

 

 

 

 

                                                     

                                                          Por Antonette Owen

 


 

CARTAS

 

Mi Querido papa, hoy recibí su carta

hace una semana otra y hace dos también.

Ya las he leído todas y aquí las conservo

como algo valioso de su corazón.

 

En ellas la historia de mi familia escribe

y de cada pariente da su descripción.

Por ellas conozco lo que allá yo tengo

y aquí también vengo con mi contribución.

 

Supe que mi tía Rosita se ha ido,

que mi tío Chalo al fin se casó.

Que Regina ahora se mudó de casa

y que Max trabaja con toda tezón.

 

También me he enterado que aquel baboso

ahora predica de otra religión.

Que doña Martina se quebró la pierna

y que Mamalicha se fue de excursión.

 

Que Rita y todos sus hijos siguen allí dando lata,

y que Miguel usa barba y muchos carros ha pintado.

Que la Roxanita hija de Roxana vistió muy galana

en su quinceañón

 

Leí un día de estos que llegó la Magda

y que Doña Juanita se fue a Nueva York

Que Fredy con gala del Hall se ha graduado

y ahora fue a Honduras a servir misión.

 

¡Que orgullo el que siento de tener en Guate,

la grande familia de mi corazón!

 

A todos los veo leyendo sus cartas

y feliz me siento y llena de emoción.

 

 

 

 

Antonette Owen.


EN EL DIA DEL PADRE

 

 

En la vida inclemente has caminado largo,

mi querido viejo, en recorrido amargo.      

Ahora te veo aletargado, acongojado, cansado;

las penas han nevado sobre el negro de tu pelo,

y tus pies pesan por los años.

 

Más cuando en la multitud busco el apoyo

y la palmada en mi hombro sin hallarlos,

siempre recuerdo que en tu mano cabe aún mi mano,

y en tu corazón el mismo sentimiento.

 

Has sido mi maestro por la vida,

mi apoyo y mi guía en mis angustias,

el emblema de la fuerza en mi agonía,

el símbolo de la voluntad en mis empresas.

 

Conservas tu fe en mí, buscando el triunfo,

y eso me alienta hasta alcanzarlo;

te enorgulleces de mis logros

y sientes placer al expresarlo.

 

Ahora, amado padre, te presento en este día

la eternidad de tu vida, tu germen, tu polen:

con la risa de tus nietos… tu semilla!

 

 

Antonieta A. Owen.

 

 

 

 

 

 

 

 

A UNA AMIGA

 

 

Oro al Señor por ti;

porque siempre me has tendido tu mano,

oro al Señor que te bendiga;

porque siempre has sido mi amiga.

 

Oro al Señor por que tu vida

sea largamente bendecida,

Porque has hecho brillar el sol en mis días nublados,

y limpiado mis veredas cuando caminé entre empedrados.

 

Oro al Señor por que te multiplique

todo lo que a mi me has dado

cuando el infortunio mi pié ha tocado

 

Oro al Señor por que tú has orado

por mí día con día

y allí siempre te he encontrado

cuando me sentí perdida.

 

Oro al Señor por que tú encuentres gozo

siempre en tu vida

porque siempre me has ayudado

a encontrar placer y alegría.

 

Oro al Señor por que derrame

bendiciones en tu mesa

porque he disfrutado la riqueza de

una amistad intensa.

 

Oro al Señor por que te escuche

por lo mucho que me has escuchado

todo eso que te he contado

y que has tu siempre guardado.

 

Es todo eso valorado

en el fondo a mi ser y

lo guardo atesorado

con amor y gran placer.                                                 Antonette Owen.

 

 

A MIS  HIJAS

 

 

 

 

Benditas tus mamas que alimentan

a tu tierno bebé recién nacido,

y benditos los brazos que lo han mecido

y le han puesto en su cuna adormecido.

 

Abriste tus entrañas sudorosa

dando aliento de vida a un varoncito,

un pedacito de ti y de tu sangre,

para llenar de gozo el infinito.

 

 

 

 

 

Antonette Owen.

 

 

 

 


 

SCARLETT, MI CHIQUITITA

 

 

Mujercita de típica estatura,

De fina imagen

Y de linda figura.

 

Concentrada esencia de perfume,

Conquistadora mirada para amar;

Inquieta, estimulante y fiel.

 

Chiquitita para todo,

Como la abeja y la hormiga,

Fuerte y ágil para trabajar.

 

Bella de porte y soltura,

Liviana como una pluma,

Chiquitita, pero grande de corazón.

 

Como el pensamiento,

Inteligente y veloz;

Chiquitita pero precoz.

 

 

 

 Mami Owen.

JOSUE MIGUEL

 

Bodoquito de carne tibia

de olor a fresca manzana,

indefenso entre el regazo

calientito de tu mamá.

 

Entre tu manita el dedo

vanidoso de tu papá

que amoroso así te avisa

que está al pie de tu cama.

 

Aunque no creas, bebito,

eres tú mi principito;

tan joven me has hecho abuela,

que vieja no seré más.

 

Eres mi punta de lanza

abriendo mi eternidad;

eres, Josué Miguel,

el sin fin de mi humanidad.

 

Como regalo del cielo

eres paquete precioso;

atado entre sabanitas,

mi pecho llenas de gozo.

 

 

Abuelita.

Antonette Owen.

 


LOS ZAPATITOS DE MI NIÑO (Josue Miguel)

 

Zapatito roto por la travesura,

punta desgastada con goza y soltura;

¿acaso mi niño no fue cuidadoso,

o es que jugaba contento y ruidoso?

 

¡Qué bello zapato!

Se mi inflama el alma

y quisiera verlo y amarlo con calma.

 

Poco he disfrutado

lo que es ser abuela;

recuerdo a mi madre

y eso me consuela.

 

Pero en un rinconcito

tengo el zapatito

que mi bello niño

mandó con cariño.

 

Que tierno zapato,

pequeño y barato;

pero es un tesoro,

para mí cual oro.

 

Abuelita,

Antoniette Owen.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LAURITA

 

 

Muñequita que traída

como regalo del cielo,

vienes de rosa vestida

y de suave terciopelo.

 

Mariposita ruidosa

viajando de flor en flor,

ojitos llenos de amor

y de risa contagiosa

 

De mamita, la hermosura

de papito su soltura,

un pedacito de dos

planeando una travesura.

 

Laurita, tierna ovejita

dulce regalo de amor

ruidosa cual pajarita

y cándida como flor.

 

 

 

Antonette Owen.

 


 

LYNDSEY, MI  NIETECITA

 

 

La mañana ha despuntado

y el primer rayo de sol

del cielo ha sido bajado

a entibiar mi corazón.

 

Manzanita glamorosa

de delicado esplendor

bebecita primorosa

un regalo del creador.

 

Burbujita delicada

de mirada angelical

de manitas satinadas

y sonrisa de cristal.

 

Pedacito de mi alma

estrellita del Señor,

del cielo cual ángel traída

en blanca cuna dormida.

 

Lindsey, la mas preciosa

llenas mi pecho de gozo

bebecita primorosa

cuando escucho tu sollozo.

 

Eres rocío del cielo

también mi reyo de sol

eres tu, mi nievecita

tu la prenda del Señor.   

 

 

Abuelita,

 

Antonette Owen.


APRENDIENDO A LEER

Dedicado a mi nietecito Andrés Felipe

                           

 

 

 

Yo muy pronto leeré,

de eso estoy seguro.

Las rimas yo recitaré,

de mi libro de lecturas.

 

Yo leeré, yo escribiré,

yo voy en la aventura

de descubrir con rimas hoy,

el gozo en la lectura.

 

Yo soy feliz leyendo aquí,

las letras ya sé pronunciar

yo se que a usted hoy mismo aquí

le gustaría escuchar.

 

Abuelita.

 

Gracias Señorita Magali por enseñarme a leer.

 

 

 

 

                                                       Antonette Owen.

 

 

 

 


 

MY MISSIONARY

 

She has been wonderful

Since she was born.

She has been quiet and nice;

But let me tell you more about her:

She always has been brilliant

Every where she is.

 

She has been smarter than most;

She has been beautiful and angelical;

But let me tell you more about her:

She fills the place with joy

And happiness.

 

She has been kind and gentle;

She has been comprehensive and cooperative;

But let me tell you more about her:

She spreads help and relief everywhere.

 

She has been pure and right;

She has been wise and straight;

But let me tell you more about her:

She is full of heavenly shine and grace.

 

She has been a nice sister,

A wonderful companion,

And she is a perfect missionary;

But let me tell you more about her:

She is the best servant to the Lord,

She is the most loved child of God,

She is my doughter…she is my pride.

 

 

 

With love,

 

Mami

 

 

Antonette Owen.

 

 

DIEGO

 

 

 

I Shared few tender moments with Diego…

Never enough for me…

Pardon me, if I say so,

I counted my heart beats,

At the instant he possed his beautiful head on my chest…

No words…

Just butterflies and tears jumping from peace in my soul…

 

Love,

 

 

 

Abuelita.

 

 

 

                                      By:  Antonette Owen.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A MI HIJA GABRIELA

 

A mi hija Manola,

Doncella preciosa

De fresca hermosura,

De coquetos ojos

Llenos de ternura:

 

Tu piel tan sedosa,

Pétalo de rosa,

Suave movimiento

De tu pelo al viento.

 

Aroma de lirio,

Paso celestial,

Labios de manzana,

Sonrisa jovial.

 

Eras cuando niña

Pequeña y graciosa,

Uva de mi viña

Tú la más preciosa.

 

Te he visto crecer

Como una violeta,

Sencilla y discreta

Al atardecer.

 

Juventud preciosa

De llama prodigiosa

                                 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A MI HIJA GABRIELA

(continuación)

 

 

 

Que te ha convertido

Casi en una diosa.

 

Ahora que abres

Tus alas al viento

Sólo te persigo

Con mi pensamiento.

 

Sin embargo quiero

Que sepas, mi niña,

Que tendrás por siempre

Mi calor y abrigo.

 

Bella, bella,

La más bella,

Ingenua y bella…

 

 

 

 

 

                                                Antonette Owen

 

 

 

 

 

 

 


 

SANDRITA

A mi hija.

 

 

Tan bonita gorgorita

que cantaba la nenita;

parecía pajarita,

muy abierta su boquita.

 

Trino al viento,

el grupo atento,

entonaba son

y ritmo contento.

 

En el grupo de jilgueros

ella sobresalía;

mientras cantaba lucía

su rostro con lozanía.

 

 

 

Antonette Owen

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿QUÉ?    

Para mi hijo Scott

 

¿Qué tú quieres volar

alto como Péter Pan?

¿Qué tú quieres ser tan alto

y fuerte como Supermán?

 

¿Qué tu quieres darle un diente

al pícaro ratoncito,

para que a cambio te deje

un dólar en un rinconcito?

 

¿Qué tu quieres alcanzar

un pedazo de la luna

y traer una por una

las estrellas a tu cuna?

 

¿Qué tú quieres cruzar el mar

en tu barco de juguete,

y poder subir tan alto

cual un rojo barrilete?

 

¿Qué tú quieres entre el lodo

meter tus manitas tiernas,

y quieres como papi

tener muy largas las piernas?

 

¿Qué tu quieres ver en la radio

dónde cabe el locutor,

y adónde se va la gente

dentro del televisor?

 

¿Qué tu quieres un caballo?

¿Qué tú quieres un tractor?

¿Qué tú quieres un perrito,

un gatito y un ratón?

 

¿Qué tu quieres en tu bici

irte solito hasta el puente,

y que quieres ver de cerca

el avión del presidente…?

A MI MADRE

 

 

 

A solas, mientras solvento mi vida

Pienso en mi madre querida

A quien extraño profundo.

 

Ahora vivo en otro mundo

Donde la sonrisa es vana

Y temprano en la mañana

Quisiera tenerla conmigo.

 

A solas, cuando el tiempo es mi enemigo

Mi corazón da un lamento,

Y vuelco mi pensamiento

En recuerdos más queridos.

 

Escucho de fé sus latidos

Sus oraciones franca y serena

Y su bella piel morena

Que su hermosura engalana.

 

A solas, por la mañana

Oro al Señor por su gozo

Y que el sol esplendoroso

La mantenga siempre sana.

 

Sus ojos casi enceguecidos

Sus manos callosas y abrumadas

Sus pies pesados y cansados

Y su rostro aún triste y afligido.

 

 

 

Antonette Owen.

 

 

 

 

 

 

MOTHER´S DAY 1997

 

 

Pasé a la orilla del freeway

a cortar las florecitas

que aunque están algo marchitas

son para las madrecitas

que vieron en ayuno

al lugar más oportuno.

 

Aquí estamos muy de gorra

la suciedad de cotorras

ups…

la sociedad de cotorras

ups..

la sociedad de socorro.

 

Hermana Escobar al cargo

como nuestra presidenta

se vé lo más contenta

aunque luce un poco hambrienta.

 

Veo a hermana Medina

que se despertó temprano,

le tuvo miedo a la tina

y vino un poco cochina.

 

Mirando a Hermana Iriarte

un poquito de reojo

será que trae mal de ojo?

Oh, no. no se maquilló una parte.

 

Hermana castro no lenta

ni perezosa de mano,

Ya empezó muy de antemano

con un plato de polenta.

 

 

 

 

 

 

 

Hermana Owen Antonetta

que le gustan los chirmoles

no ha sido nada discreta y

se atragantó de frijoles.

 

 

 

María y Martha su hermana

aún no salen del susto

de cambiar a sus maridos

por comida mexicana

 

Hermanita Jane Delgado

aprovechando la ocasión

su apellido se ha cambiado

ahora es Jane Comelón.

 

Hermana Cooze y Hermana Ugarte

las más buenas de este grupo

se sentaron muy aparte

de qué chismearon… nadie supo.

 

Hermana García este día,

se lució como podía

y vino en esta ocasión

a ganar indigestión.

 

Y en el mero rinconcito,

Hermana Alvarez Grita…

rápido mi comidita

que mis tripas dan un grito.

 

 

 

 

Escrito desde la mesa

 

Antonette Owen.

 

 

A MI MADRE

(continuación)

 

 

 

 

 

 

Sin embargo sus ojos miran hondo

Sus manos hacen milagros

Sus pies siempre caminan la segunda milla

Y su rostro siempre muestra su sonrisa.

 

Ella refleja para mí el modelo

De la madre que tengo allá en el cielo

Ella es mi madre que enternecida

Aquí en la tierra me dio la vida.

 

Ella luce aún esplendorosa

La veo como Diosa entre las Diosas

Mi madre la mujer que yo atesoro

Como mujer, como guía y más que el oro.

 

Sólo otras manos iguales yo  he visto

Las manos de Jesús Martirizado

Y otros pies tan duramente castigados

“Los de Jesús en el Calvario”

 

 

 

 

 

 

Antonette Owen

 

 

 

 

 

 

UNA ORACION POR MI MADRE…

En el día de la Madre…

                   

 

Padre Nuestro que estás en los cielos,

inclinado hoy te vengo a orar,

por mi Madre a quien tanto yo quiero

por quien siempre te vengo a rogar.

 

Padre Nuestro que estás en los cielos

a mi Madre ven a consolar,

en sus noches de angustia y desvelo

cuando triste la veas llorar.

 

Padre Nuestro que estás en los cielos

a su vida hazle siempre un altar,

porque lucha fielmente en su anhelo

de llevarme contigo a morar.

 

Padre Nuestro que estás en los cielos

que ella sea por siempre la Unión,

que entre hermanos, parientes y abuelos

hasta el cielo nos lleve a gozar.

 

Padre Nuestro que estás en los cielos

ayúdame siempre a merecer,

de mi Madre caricias y besos

de mi Madre su esfuerzo y sostén.

 

Padre Nuestro que estás en los cielos

Yo te vengo este día a ofrecer,

que mi vida será siempre modelo

y orgullosa y feliz la he de hacer.

 

 

 

Autora: Antonieta Owen

 

 

 

 

 

 

CONVENIO DE AMOR

A mis padres en sus 65 años de boda

 

 

 

 

 

                                                  

Místico tiempo, años dorados

En tanto recuerdo aquilatados,

Dádiva de placer que Dios les ha dado,

Inquebrantable acuerdo motivado,

O quizás convenio de amor no olvidado.

 

Sentimientos puros, de su alma la delicia,

Incomparable dedicación, esfuerzo y pericia.

Gracias, oh Dios! Por una larga vida,

Es la oración que elevamos muy unidos,

O quizás convenio de amor no olvidado.

 

De tanto que aprender…han aprendido,

O quizás la experiencia les ha enseñado,

Ricos tesoros la vida les ha dado

A sus hijos, nietos y bisnietos merecidos,

Dilectos frutos en su otoño cosechados,

O quizás convenio de amor no olvidado.

 

Les amo!

 

Antonette Owen


 

 

 

 

 

 

FRANKY

 

 

Pedacito de angelito

recién del cielo bajado,

entre pañales y lienzos

de tu mamita prendado.

 

Encantador reyecito

de un hogar recién formado,

quietecito, adormitado

del ensueño aún colmado.

 

Tu olor a piña madura,

llena tu hogar de fragancia,

conejito de piel pura

de papito la hermosura.

 

Diminuto lucerito

que al cielo viste de orgullo,

busca siempre a tu abuelita

cuando quieras un arrullo.

 

 

 

Abuelita

 

Antonette Owen.

 


 

 

QUINCE PRIMAVERAS

Para mi hija Velvet Pinky

 

 

Veo tu faz sonrosada

E n la rosa engalanada,

L a fragancia del jazmín,

V ioleta humilde y el carmín

E l botón de fresco lirio,

T ulipán cual blanco cirio.

 

P rimavera engranada

I ntensamente aromada;

N infas, dalias, margaritas,

K armín exótico, finas carmelitas;

Y pienso en ti.

 

A tractiva por tu sonrisa,

N atural bondad y fe,

T us virtudes y talentos.

O trora infantiles remembranzas

A hora floreciendo en añoranzas.

N aturaleza divina que respetas

E ntretejiendo tu futuro eterno.

T ú, jardín… Yo, invernadero.

T ierna y feliz, y yo orgullosa…

E res maravillosa.

 

Mami Owen.

 

 

 

 

 

 

 

 

Poemas Cristianos

 

 

 

 

 

YO SE…

 

Yo se que me amas tu, Amado Padre

que en tu mente estoy en mi pesar.

Yo se que cuando yo lloro de pena

con gran amor mi queja escucharás.

 

Yo sé que triste estás, cuando yo caigo

y que me ayudarás a levantar,

se me guiarás en mi camino

y me prodigarás tu bendición.

 

Yo se que cerca estás, Amado Padre

que tú eres mi padre y mi Creador.

Yo se que antes nací allá en los cielos

y que mi Padre eres siempre, sin fin.

 

Yo se que cuando al fin tu plan termine

yo te volveré a ver en mansión.

Yo se que viviré siempre a tu lado

y que te adoraré.

 

Tu… mi Gran Dios.

 

 

 

 

 

Se puede cantar con himno # 69.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SIN FRONTERAS

 

 

Cuando de allende la mar

vino Lehi a preparar

con coraje y con amor

esta tierra del Señor,

 

no existían las fronteras,

sólo había unidad,

vivían en hermandad

sirviendo sólo a Dios.

 

Las fronteras se levantaron

cuando por su iniquidad

el hombre perdió la verdad,

y unos y otros se atacaron.

 

Antonette Owen

 

 

CAIDA

 

He mirado tan cerca de mi Jesús,

he palpado con mis manos su poder;

he sentido tan fuertemente sus bondades,

que hasta le he oído hablar dentro de mí.

 

Parecía que caminaba sobre el agua

haciendo frente a mis defectos;

vencí tanto y adquirí tal sabiduría,

que mi espíritu iba a sus sitios predilectos.

 

Pude hablar con Dios y

recibir sus mensajes día a día;

nada parecía difícil en mi vida.

 

Al darme cuenta que me hundía

clamé al Señor por mi rescate;

lloré y en ayuno me entregué por días

hasta sentir  que mi alma abría.

 

Padre, perdóname; no sabía lo que hacía.

El amor me confundía.

Pero aquí estoy otra vez buscándote… buscándote.

Padre, perdóname; no sabía lo  que hacía.

 

Cargué una enorme cruz sobre mis hombros,

Que por días mi alma abatía;

Pero ahora otra vez tuve la fuerza

Para tirarla y no seguir en la porfía.

 

Estuve tan avergonzada de mi misma,

Tan confundida en la inmundicia…

Más ahora siento gozo y calma,

Empezando a disfrutar de Dios delicia.

 

 

 

 

 

CAIDA

(continuación)

 

 

Por la fe crecía al conocimiento;

por la esperanza cambié mis sentimientos.

Mi voz tornóse calmada y diáfana

Y solo tuve elevados pensamientos.

 

Pero ante la tentación me venció el miedo,

Perdí la fe y flaquee terriblemente;

Caí en pecado y yo no fui inocente.

 

Le dije; “Mírame, me hundo,

Tiéndeme la mano.”

Él, miróme con amor profundo,

Y me llevó hasta un sitio sano.

 

Quizás tendré que empezar de nuevo,

Pero lo haré buscando a Cristo,

Mi compañero, mi guía.

Padre, perdóname; no sabía lo que hacía.

 

El amor de Cristo me ha invadido,

Y aunque aún sangra mi herida

Amo mucho a la gente que me ha herido

Y oro por ser alguna vez correspondida.

 

Padre Celestial; estoy en tus manos.

Moldéame, no importa cuánto duela;

Yo sé que quitando de mi toda la escoria

Encontrarás lo que tengo yo de Ti.

 

 

 

                                               

                                                            Antonette Owen.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Poemas de Navidad

 

 

 

 

 

RECUERDOS DE MIS NAVIDADES

 

 

Nunca he querido lejana estar en las Navidades y siempre hice el esfuerzo por legar donde mis padres. También recuerdo ahora, ausente, cuánto de niña gozaba y de las muchas sorpresas que el “Señor Clos” nos dejaba.

 

Recuerdo de las riquezas que adornaban nuestra mesa: Por lingotes, los tamales, uvas, nueces y manzanas; paredes de adobe, llenas con arcos de manzanilla, hojas de pacaya fresca y pascuas recién cortadas.

 

No se me olvida el incienso que aromaba nuestra estancia, ni el suelo de olor a tierra por el agua refrescada; de pino verde cubierta… lujosamente alfombrada. ¿Cómo podría olvidarlo ahora con la distancia?

 

Recuerdo la Navidad en que vi alto en los cielos a Santo Clos que partía en su carroza de renos; y cuando mi papá seguía mi dedo con alegría, fingiendo que también veía esa linda fantasía.

 

También cuando los temblores dieron al suelo colchones y contando sacudidas en la champa en el suelo apretujados. Santo Clos dejó ese día vaso y plato decorados, dos pelotas, un camión y unos grandes muñecotes.

 

También recuerdo mi nena de pasta, vestida de marinera, con cuerpo de señorita y mirada lisonjera; también la cola que hicimos por tener juguetes gratis y después de apretujones nos trajimos cachivaches.

 

Recuerdo que me gustaba estar en la barbería viendo como mi papá ese día compartía, daba lindos almanaques y un corte de pelo gratis, una palmada, un abrazo, y así hacía buenos cuates.

 

Mi mamá muy apurada compraba en los almacenes los retazos de barata… “!de lino fino!..., pedía, pero con su arte nos cosía tan radiantes vestiditos, vanidosos mocositos en iguales trajecitos.

 

Mamalicha silencios cocinando manzanilla, la que después nos servía contando una fabulilla; Enrique quemando cohetes, uno por uno del paquete, y Max queriendo imitarle demostraba ser valiente.

 

Sonia, Regina y Rita, mis hermanas favoritas, de afuera a adentro corría, y de adentro a afuera volvían para quemar con las brasas que entre la lumbre se ardían y entre risas compartían un paquete de estrellitas.

 

Yo no recuerdo qué hacía. quizás solo las veía; era yo muy pensativa, apartada y aburrida; pero recuerdo que siempre a Santa Clos le pedía que a todos nos regalara la Navidad que vivía.

 

Mi papá y su Nacimiento, buscando cómo ingeniarse dónde poner al Niñito y cómo darle movimiento. Recuerdo bien sus bravatas por cada cosa al frustrarse, pero al contemplar la escena me brillaba el pensamiento.

 

Mi mamá con sus tamales, negros y colorados… La gente grande los criticaba por aguados o salados; ¿Porqué es que siempre ricos los sentimos con presteza?, y siempre a las doce, el Niño al pesebre, nosotros a la mesa.

 

Feliz fui también aquel día cuando Scarlet corría para avisarme que Santa en el Garaje escondía. Ella loquita tiraba queriendo llevarme en andas, y yo tontita fingía incrédula no saber nada.

 

¡Oh, recuerdos tan queridos de Navidades pasadas!

Tantos cantos y resfríos al perseguir las posadas, tantas escenas de gozo, todas cosas tan sagradas, Navidades que por niña siempre me fueron doradas.

 

En algún lugar, ¿habría una casa como la mía?, solamente que tuviera lo que la mía tenía. Pero ahora puedo decirles con toda seguridad que mucho tuvo de esto… la primera Navidad.

 

 

 

Antonette Owen.
                

LA NAVIDAD DE MI TIERRA

Navidad 1995

 

 

Extraño tanto ese rincón de mi tierra

Donde yo podía sentirme niño,

Y en mi alma un sentimiento se aferra

Con nostalgia a sus muestras de cariño.

 

Los soniquetes de sus tradiciones

Que en la Navidad entibian el ambiente,

Y el regocijo y gozo de la gente

Que a las calles salen con canciones.

 

Aunque lejos hoy me encuentro de mi cuna,

Yo revivo con fervor, año con año,

Ese amor a mi gente… una a una…

Y entre más pasa el tiempo más la extraño.

 

Gracias papá; gracias, mamá; gracias, abuelos,

Por conservar la misma algarabía,

Y en esta Navidad reciban todos

Lo mejor de mi herencia… mi alegría.

 

(Autora: Antonette Owen)

 

 

Feliz Navidad.


 

 

NOMBRES IMPORTANTES EN MI LISTA 1996

Por:   Antonette Owen.

 

Tengo una lista de nombres de personas que conozco escritos en un libro un poco grueso y tosco. Cerca d4e la navidad empiezo a darle una ojeada y no tardo en sentirme con mi garganta apretada.

 

Es porque me doy cuenta que esos nombres no son vanos, no pertenecen al libro, sino a mi vida grabados. Cada nombre allí escrito, alguna vez me ha tocado, y ha dejado alguna huella que mi vida ha cambiado.

 

 De alguna forma he escrito con esos nombres mi rima. Porque siento que esos nombres forman parte de mí misma. Lo que los años mantienen con una marca indeleble, es una mano extendida, una palabra amistosa y un rostro amable.

 

Así que no mandaría un saludo por rutina, sino oro porque reciban una bendición divina. Yo envié este mensaje estando bien convencida de que al nombre en mi lista, le estoy muy agradecida.

 

Aunque parece que ahora no está muy evidente, mi vida es much9o mejor que antes de conocerte. Si, tu estas en esa lista en lugar muy preferente, es por eso que te he enviado mi saludo…elocuente.

 

Y al final de cada año, cuando viene navidad, yo agradezco a mi Señor con reverente humildad, porque me ha favorecido con un regalo del cielo, pues conté con tu amistad cuando necesité consuelo.

 

Y mientras mi corazón celebra de Jesús, el nacimiento, unidos todos recordemos, su amor, gran sentimiento. Y la salvación que nos fue dada con tanto padecimiento y el gozo eterno a su lado… del tiempo en su cumplimiento.

 

                                                                   (Juan 3:16)

 

                             Que usted y su familia disfruten de una bella y bendecida

                                                PASCUA DE NAVIDAD.

 

                             De nuestra Casa a su Casa.

 

                                                          Familia Owen

 

Christmas 1996

 

 

There is a list of folks I know all writen in a book,

And every year at Christmas time I go and take a look.

And that is when I realize that these names have art,

Not of the book they´re written in, But of  my Very Heart.

 

For each name stands for someone

Who has touched my life sometime.

And in that meeting they´ve become the “Rhythm of the Rhyme”.

 

I really feel I’m composed of  each remembered name,

and while you may not be aware, of  feeling quite the same…

My life is so much better than it was before you came.

 

For once that you have known someone, the years can not erase,

The memory of a pleasant word or of a friendly face.

 

So never think my Christmas cards are just a mere routine, of names upon a list, forgotten in between.

For when I send a Christmas card that is addressed to you

it is because you´re on that list of  folks I´m indebted to!

 

And whether I’ve known you for many years or few,

In some way you have had a part in shaping all the things I do.

 

So every year when Christmas comes  I just realize a new,

One of the biggest gifts that God can give is knowing folks like you!

 

As we celebrate the birth of the Christ child,

may we be reminded of  his love for us,

and the salvation that was provided by His sacrifice.

 

                                                          John 3:16

 

May you and yours have a very Blessed Holiday Season!

 

From my house to yours….With Love,

 

                                               

                                                      Antonette Owen.

 

Christmas of 2014

 

 

 

Our Dearest:

                          

JUST …

 

Looking around I think I can find

Some wonderful people, the best of that kind

Such people who make me feel comfy and proud,

 

Such people who make me laugh happy and loud.

The better, the best, and the singular ones

Who show me what Treasures there are to be found.

 

SO…

Christmas Season is warming my mind

With the joyful and cheerful spardling so high.

I’m here to give you a smile and a hug.

I hope you can keep it so closet o your heart.

 

Hmmmm…

I wrote in just minutes this short, silly rhyme

I hope you enjoy it and laugh for a time

 

 

Merry Christmas

And a fa la la la laaaaaa 2014

 

To You and Yours,

 

Antonette Owen


 

 


 

 

 

 

 

Escritos por diferentes personas

 

 


 

 

 

 

LA DIFERENCIA

 

Me levanté temprano una mañana

y me apuré a comenzar mi día,

tenía tanto que llevar a cabo

que no me dio tiempo para orar.

 

Los problemas surgieron de la nada,

y más dura cada prueba se tornó…

por qué Dios no me ayuda? me dije,

El contestó… “A caso lo pediste?”

 

Quería ver belleza y alegría,

pero el día seguía opaco y gris…

me pregunté por qué Dios no me enseñaba

Él dijo… “Pero tú no me buscaste!”

 

Traté entonces de llegar a la presencia de Dios.

Usé todas las llaves en la cerradura…

Dios me regañó suavemente y dijo:

Mi niña no llamaste a la puerta!

 

Me levanté temprano esta mañana,

y pausé antes de comenzar mi día,

tenía tanto que llevar a cabo,

que tenía que tomar tiempo para ORAR.

 

Por:  Scarlet Amado

 

 

 

MIS TRES VESTIDOS BLANCOS

 

 

Mamá me compró un vestido

que es blanco y muy especial.

Es la segunda vez que uso uno

y no tengo ninguno igual.

 

Hace mucho tuve otro

que ahora guardo en un cajón.

Lo usé hace ya largo tiempo

el día de mi bendición.

 

Era entonces muy pequeña

y, toda vestida de blanco,

mi papá me bendijo ese día

mientras me tenía en sus brazos.

 

Era también limpia y pura,

y tenía que aprender

sobre el plan de nuestro Padre

para la gloria obtener.

 

Ahora tengo edad de saber,

lo que es bueno y lo  que es malo

y hoy para mi bautismo

me he puesto un vestido blanco.

 

Quedaré limpia de pecado,

lo veo muy claramente;

me asiré a la barra de hierro,

lo prometo solemnemente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MIS TRES VESTIDOS BLANCOS

(continuación)

 

 

 

El pecado manchará mi alma

como el barro mi vestido.

Pero quedaré otra vez blanca

después de haberte arrepentido.

 

Y si me esfuerzo de verdad,

seré muy bendecida

cuado en la Casa de Dios

entre, de blanco vestida.

 

Trataré de hacer lo justo

siempre desde mi bautismo,

que es ordenanza sagrada.

Por eso es blanco el vestido.

 

( Linda Gay Perry Nelson, 1)

 

MOTHER´S DAY 1997

 

 

 

 

 

 

 

 

 

WHAT DO YOU SEE?   

 

 

 

What do you see, nurse, what do you see?

A crabby old woman? Not very wise.

Uncertain of habit-with far away eyes,

Who drebbles her food and makes no reply,

when you say in loud voice: “I wish you would try”.

Who seems not to notice the things that you do,

and forever loosing a stacking, a choe.

Who unresisting or not, let´s you do as you will,

with bathing and feeding the long day to fill.

Is that what you´re thinking? Is that what you see?

Then open your eyes, nurse, you´re not looking at me.

 

I´ll tell you who I am as I sit here so still,

as I rise at your bidding and eat at your will…

 

I am a small child of ten with a father and mother,

brothers and sisters who love one another.

A young girl of sixteen with wings on her feet,

dreeming that soon now, a lover she´ll meet.

A bride soon at twenty, my heart gives a leap,

remembering the vows that I promised to keep.

At twenty-five builds a secure happy home.

A woman at fourty,  my young now all grown,

but my man stays beside me to see I don´t mourn.

At fifty, once more babies play at my knee,

again we know children my love one and me.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dark days are upon me, my husband is dead.

I look at the future, I shudder with dread,

for my young are all busy raising their own,

and I think of the years and the love that I’ve known.

Now I’m an old woman and nature is cruel,

tis her just to make old age look like a fool.

The body… it crumbles, grace and vigor depert,

there is now stone, where I once had a heart.

 

But inside this old carcass, a young girl still dwells,

and now and again my poor battered heart swells.

I remember the joys, I remember the pain,

and I’m loving and living life all over again.

I thing of the rears all too few-gone too fast,

and accept the stark fact that nothing can last

 

So open your eyes, nurse… open and see…

Not a crabby old woman, look closer… SEE ME!

 

This poem was among the few possessions found in the locker of a psychiatric geniatric pt., following her death at Pretwick Hosp. Shortly after the discovery of the poem, it was published in the staff´s journal “The Magpie” and reappered in the association of leagues of Hospital Frinds.

 

London England.  Dear Jan, Thank you for all you´ve done for me while I worked.

 


“THINGS TO PONDER”

 

Knowledge comes, but

wisdom lingers. (Tennyson)

 

Wisdom is the principal thing;

therefore, get wisdom, and with all thy getting

get understanding. (Proverbs 4:7)

 

A kindly act is a kernel sown

That will grow to a goodly tree

Shedding it´s fruit when time has flown

Down the gulf of eternity.

 

TRUTH !

 

True worth is in being, not seeming

in doing each day that goes by

some little good – not in dreaming…

 

Of great things to do by and by.

For whatever men say in their blindness

and in spite of the fancies of youth –

There is nothing so KINGLY  as kindness,

AND NOTHING SO ROYAL AS TRUTH !!!

 

 

 

 

 

 

 

 

MI MEJOR VERSO

 

 

 

 

 

 

Mi mejor  verso

no lo he escrito todavía.

Quizás lo deje pendiente

hasta que mi ocaso llegue.

 

Cuando al fin mi jornada

haya sido terminada,

ese verso en un instante

lo escribiré culminante.

 

Me pregunto si al final

encontraré la razón

para abrir mi corazón

y escribir lo esencial.

 

Pero quizás cuando exhale

dando mi último suspiro

te diga en secreto al oído

a ti… mi mejor verso.

 

 

 

 

Antonette Owen.

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Poemas Escritos con la pluma

De Antonette Owen

No comments:

Post a Comment